Antepasados

martes, octubre 04, 2005


Y nadie sabe como, pero se introdujeron en nuestra conversación...

El abuelo que contaba historias, el que jugaba naipes con el diablo y se reflejaba en sus dientes de oro.
El Abuelo postizo, el eterno enamorado, que no supo del paso de los años... y esperó pacientemente por esa mujer mayor; que fue suya en los sueños juveniles y realidades maduras.
El que te cobijaba bajo su manta y te pesaba cada verano, el que observó tus distancias y dió rienda suelta a la imaginación.
El abuelo Músico, el que tocaba en banjo. El del salar y la pampa, el pescador, el de la mujer morena y pelo azabache.
Raquel. Arpa melancólica, melodía celosa. Tu mirada hace eco y mi voz te reconoce.
Margarita pies pequeños, bailaora colorida. La de viajes largos e historias rotas, la de la valentía y el coraje.
La abuela de los amores y las pasiones, la Rosa que no marchita, la que vive en la tierra del esfuerzo y semillas masculinas.
Otilia la protectora, la niña de tierras descalzas, la de manos creadoras y despedidas tempranas.





Se alzaron las copas...la sangre y la tierra contaron la historia.

1 Comentario(s):
A las 6:01 a. m., Anonymous Anónimo dijo...

no se introducen , estan siempre , somos ellos y los llevamos a todas partes aunque a veces ( las menos creo) nos pesen. saludos.

 

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